Señora y señores este calor que hace, que volvió después de tanto tiempo es por mi culpa. Si, todo culpa mía, porque en un ataque de orden y practicidad se me ocurrió guardar los ventiladores. De ahí en mas, calor, calor pesadito que no te deja disfrutar del lado fresco de la almohada por mas de treinta segundos, que no te deja ni un poquito de ganas de jugar a saltar y menos de salir a pasear con la niña, que anda pegajosa y traspirada, que vaya a saber uno por qué cuando siente calor opta por abrigarse.
Volviendo a los ventiladores, la otra noche mientras puteaba para adentro a la madre de mi hija, o sea yo, se me ocurrió que el ventilador es un problema porque no se bien como se usa. El aire caliente esta arriba según aprendí en la escuela*, entonces si lo pongo apuntando para arriba no se si enfrío el aire caliente o si lo empujo, así caliente como estaba, para abajo; si lo pongo mirando para abajo enfrío el aire frío, entonces supongo que se caerá mas abajito y mantendrá fresco, fresquísimo el abajo de mi cama, donde no estoy yo. Así que no se, de repente en vez de guardarlos debería haberlos tirado y ahorrarme un problema.
Y hablando del calor, está entrando un rayo de sol super poderoso por la ventana y cayendo todo sobre la cajita de jugo de naranja que me compré, este calor vino con pila de sed de jugo de naranja, a lo que Esteban me recomendó comprara manzanas y hacerme un jugo de manzana en la juguera. Gracias mi amor por tu aporte.
*Me lo enseñó la maestra de jardín de 5, la misma que me contó que existía la vejiga.


Hoy hice mi primer grulla.