Odio las cortinas de baño, me gustan las mamparas.
Lo esperado… tengo cortina de baño, lo cual me salva de entrar en la ducha, abrir la canilla y que salga agua caliente, hirviendo, que me empiece a quemar viva y que al tratar de abrir la mampara, por obra de destino esta haya quedado trancada y yo me muera ahí, toda hecha una ampolla, quemada, hervida, desnuda.
