January 2010

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Fede ve una foto del padre de Esteban, dice que es “el hermano de papá”. Le digo que no, que es el papá de papá, dice que lo extraña, aunque no lo conoció.

Fede juega con el oso que yo jugue cuando era chica, se supone que el oso es el bebé y ella la madre. El oso tiene como 30 años en realidad.

Fede me dice que mañana fue muy divertido ir a la plaza.

Después de un mes sin guardería, de 3 días intentando que la señorita haga caca en un frasco para que termine haciendo en el baño de un bar, de dejada de pañales en el día y después en la noche, de posible viaje del señorito que se cambia de fechas y de intentos de empezar a hacer plata por cuenta propia dependiendo de voluntades y humores ajenos, se me está por vencer mi pro de flickr y no se si me importa mucho.

Me gustaría ir a la peluquería antes de cumplir los 33.

- Fede juega con dos bloques rojos, el chico le dice al grande “Abrazame mamita, te buscaba por todos lados”, se abrazan y juntos madre e hija bloque cantan una canción.

En Buenos Aires, los dos leíamos libros recién comprados. Yo me reí tanto que creeí que me explotaba la garganta.
De Leo Maslíah, La tortuga.

Salí a caminar porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuros. Llegué al parque y me llené los bronquios de aire pura. Los ojos de los árboles se movían a impulso de una brisa fresca y delicado que hacía tintinear además los esqueletos de algunos insectos muertas contra fragmentos de botellas rotos. Me acerqué al lago y vi que una tortuga trataba de avanzar por el barro pugnando por llegar hasta el agua. No la dejé. Su caparazón era duro y su semblante inteligente y serena. Me la llevé para casa, a fin de paliar mi soledad. Cuando llegamos la puse en la bañera y me fui a buscar en la biblioteca un libro de cuentas para leerle. Ella escuchó atento, interrumpiéndome de vez en cuando para pedirme que repitiera alguna frase que le hubiese parecido especialmente hermoso. Luego me dio a entender que tenía hombre y ya me fui nuevamente al lago a buscar alga que le resultara apetecible. Recogí pasto y una planta de ojos verdes oscuras. También junté algún hormiga, por si acaso. De nuevo en casa, fui a llevar las cosas al baño, pero el tortuga no estaba allí. Lo busqué por todas partes, en el ropero, la refrigeradora, entre los sábanos, alfombras, vajillo, estantes, pero no hubo casa, no lo encontré. Entonces me vinieron deseos de ir al baño y los hice, pero cuando tirábamos la cadena comprobaste que el inodoro estaba tapada. Se les ocurrió entonces que the tortuga podía haberse metida allí. ¿Cómo rescatarlos? Salí de casa y caminé hasta encontrar una alcantarilla. Levantéi la tapa y me metisteis ahí. No habían luces. Caminéi. Los pies se me mojarán. Una rata morderói. Yo seguéi. “¡Tortuguéi, tortuguéi!”, gritéi. Nodie contestoy. Avancex. Olor del agua no ser como la del lago. “¡Tortugúy, vini morf papit!”, insistiti. Ningún resultoti. Expedición fútil.
Salí del cantarillo y en casa me limpí y me preparó cafés. Lo tomés a sorbo corta, mirondo televicián. En sópito ¿qué vemos in pantalla? Tortugot. “¿Cómo foi a parar alá?”, le preguntete. Y ella dijome ofri con dichosa contestaçao: “No por Allah: Budapest. Corolarius mediambienst cardinal e input fosforest”. A la que je la contesté “bon, but mut canalis et adeus, Manuelita”.
“¡Nai, nai!”, dictio tort, “eu program mostaza interesting”.
“Demostric”, pidulare.
Tons turtug bailó, candó, concertare, crobacía y magiares, asta que yo poli me zzz.

Mi idea era inaugurar hoy los lunes musicales, pero no tengo idea de como se mete un videito de youtube acá, así que por ahora queda en suspenso.

Mientras lo dicho continúa me siento en la compu a leer un rato, entonces leo la noticia de un uruguayo desaparecido en Haití, y pienso que seguro tiene Fb, entonces lo busco y en su info aparece que es es fan de un grupo, este grupo.

Ojalá.

30º y ella envuelta en una frazada roja corriendo por toda la casa gritando “Soy la princesa del fútbol”.

Federica, Adriana/amiga desde que tengo 5, Esteban y yo cenando.

Fede: Mamá, mamita, ¿querés jugo?

Yo: No Fede, gracias.

Fede: ¿Querés jugo mamá?

Yo: Ya te dije que no chiquita, gracias.

Fede: Mamita, ¿querés jugo un poco, un poquito?

Yo: ¿Por qué no le preguntas a Adriana?

Fede (a Adriana): ¿Quiere jugo mi mamá?

¡Plop!